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Hebrews 10
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
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1
Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan.
2
De otra manera, ¿no habrían dejado de ofrecerse, ya que los adoradores, una vez purificados, no tendrían más conciencia de pecado?
3
Pero en estos sacrificios hay un recordatorio de pecados cada año.
4
Porque es imposible que la sangre de toros y machos cabríos quite los pecados.
5
Por tanto, entrando en el mundo, dice: Sacrificio y ofrenda no quisiste; Pero me preparaste un cuerpo.
6
Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron.
7
Entonces dije: He aquí, he venido—en el rollo del libro está escrito de mí— Para hacer, oh Dios, tu voluntad.
8
Diciendo arriba: Sacrificio y ofrenda y holocaustos, y ofrendas por el pecado no quisiste, ni te agradaron—cosas que se ofrecen según la ley.
9
Entonces dijo: He aquí, he venido para hacer tu voluntad, oh Dios. Él quita lo primero para establecer lo segundo.
10
Por esa voluntad hemos sido santificados, mediante la ofrenda del cuerpo de Jesús Mesías una vez para siempre.
11
Y todo sacerdote está cada día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.
12
Pero este, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio para siempre, se sentó a la diestra de Dios,
13
de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.
14
Porque con una sola ofrenda ha hecho perfectos para siempre a los santificados.
15
Y también el Espíritu Santo nos da testimonio; porque después de haber dicho antes:
16
Este es el pacto que haré con ellos Después de aquellos días, dice el SEÑOR: Pondré mis leyes en sus corazones, Y en sus mentes las escribiré;
17
Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.
18
Pues donde hay perdón de estos, no hay más ofrenda por el pecado.
19
Así que, hermanos, teniendo confianza para entrar en el lugar santísimo por la sangre de Jesús,
20
por un camino nuevo y vivo que él nos consagró a través del velo, esto es, su carne,
21
y teniendo un gran sacerdote sobre la casa de Dios,
22
acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.
23
Mantengamos firme la confesión de la fe sin vacilar, porque fiel es el que prometió.
24
Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras,
25
no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y mucho más, cuando veis que el día se acerca.
26
Porque si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados,
27
sino una terrible expectación de juicio, y un fuego airado que ha de devorar a los adversarios.
28
El que desecha la ley de Moisés, por el testimonio de dos o tres testigos muere sin misericordia.
29
¿De cuánto mayor castigo pensáis que será digno el que pisotee al Hijo de Dios, y tenga por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado, e insulte al Espíritu de la gracia?
30
Porque conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Y otra vez: El SEÑOR juzgará a su pueblo.
31
¡Terrible cosa es caer en manos del Dios vivo!
32
Pero recordad los días pasados, después de haber sido iluminados, sufristeis una gran lucha de padecimientos;
33
por una parte fuisteis hechos un espectáculo público con insultos y tribulaciones; y por otra parte fuisteis hechos compañeros de los que eran tratados así.
34
Y os compadecisteis de mí en mis cadenas, y el despojo de vuestros bienes aceptasteis con gozo, sabiendo que vosotros tenéis una mejor y perdurable posesión en los cielos.
35
No desechéis, pues, vuestra confianza, porque tiene una gran recompensa.
36
Porque tenéis necesidad de paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, recibáis la promesa.
37
Porque aún un poco de tiempo, El que ha de venir vendrá, y no tardará.
38
Pero el justo por fe vivirá; Pero si vuelve atrás, no agradará a mi alma.
39
Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás para perdición, sino de los que tienen fe para salvación del alma.
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