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2 Chronicles 29
Spanish RV2020 (Reina Valera 2020)
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1
Ezequías comenzó a reinar a los veinticinco años de edad, y reinó veintinueve años en Jerusalén. El nombre de su madre era Abías, hija de Zacarías.
2
E hizo lo recto ante los ojos del Señor, conforme a todas las cosas que había hecho David, su padre.
3
En el primer año de su reinado, en el mes primero, abrió las puertas de la casa del Señor y las reparó.
4
Hizo venir a los sacerdotes y levitas, los reunió en la plaza oriental
5
y les dijo: —¡Oídme, levitas! Santificaos ahora, y santificad la casa del Señor, el Dios de vuestros padres; sacad del santuario la impureza.
6
Porque nuestros padres se rebelaron e hicieron lo malo ante los ojos del Señor, nuestro Dios; porque le dejaron, apartaron sus rostros del tabernáculo del Señor y le volvieron las espaldas.
7
Y aun cerraron las puertas del pórtico, apagaron las lámparas y no quemaron incienso ni sacrificaron holocausto en el santuario al Dios de Israel.
8
Por tanto, la ira del Señor ha venido sobre Judá y Jerusalén, y los ha entregado a turbación, espanto y burla, como veis vosotros con vuestros ojos.
9
Por eso nuestros padres han caído a espada, y nuestros hijos, nuestras hijas y nuestras mujeres han sido llevados cautivos.
10
Ahora, pues, yo he determinado hacer pacto con el Señor, el Dios de Israel, para que aparte de nosotros el ardor de su ira.
11
Hijos míos, no os engañéis ahora, porque el Señor os ha escogido a vosotros para que estéis delante de él y le sirváis, seáis sus ministros y le queméis incienso.
12
Entonces, se levantaron los levitas Mahat hijo de Amasai y Joel hijo de Azarías, de los hijos de Coat; de los hijos de Merari, Cis hijo de Abdi y Azarías hijo de Jehalelel; de los hijos de Gersón, Joa hijo de Zima y Edén hijo de Joa;
13
de los hijos de Elizafán, Simri y Jeiel; de los hijos de Asaf, Zacarías y Matanías;
14
de los hijos de Hemán, Jehiel y Simei; y de los hijos de Jedutún, Semaías y Uziel.
15
Estos reunieron a sus hermanos, se santificaron y entraron, conforme al mandamiento del rey y las palabras del Señor, para limpiar la casa del Señor.
16
Después, entraron los sacerdotes dentro de la casa del Señor para limpiarla. Sacaron toda la impureza que hallaron en el templo del Señor al atrio de la casa del Señor; y de allí los levitas la llevaron fuera al torrente de Cedrón.
17
Comenzaron a santificarse el día primero del mes primero, y a los ocho del mismo mes vinieron al pórtico del Señor; y santificaron la casa del Señor en ocho días, y en el día dieciséis del mes primero terminaron.
18
Entonces, fueron ante el rey Ezequías y le dijeron: —Ya hemos limpiado toda la casa del Señor, el altar del holocausto y todos sus instrumentos, y la mesa de la proposición con todos sus utensilios.
19
Asimismo, hemos preparado y santificado todos los utensilios que en su infidelidad había desechado el rey Acaz cuando reinaba; y ahora están delante del altar del Señor.
20
El rey Ezequías se levantó de mañana, reunió a los principales de la ciudad y subió a la casa del Señor.
21
Y presentaron siete novillos, siete carneros, siete corderos y siete machos cabríos para expiación por el reino, por el santuario y por Judá. Y dijo a los sacerdotes hijos de Aarón que los ofrecieran sobre el altar del Señor.
22
Mataron, pues, los novillos, y los sacerdotes recibieron la sangre y la esparcieron sobre el altar; mataron luego los carneros, y esparcieron la sangre sobre el altar; asimismo, mataron los corderos y esparcieron la sangre sobre el altar.
23
Después, hicieron llevar delante del rey y de la multitud los machos cabríos para la expiación, y pusieron sobre ellos sus manos;
24
los sacerdotes los mataron e hicieron ofrenda de expiación con la sangre de ellos sobre el altar, para reconciliar a todo Israel; porque por todo Israel mandó el rey hacer el holocausto y la expiación.
25
Puso también levitas en la casa del Señor con címbalos, salterios y arpas, conforme al mandamiento de David, de Gad, vidente del rey, y del profeta Natán, porque aquel mandamiento procedía del Señor por medio de sus profetas.
26
Y los levitas estaban con los instrumentos de David, y los sacerdotes con trompetas.
27
Entonces, mandó Ezequías sacrificar el holocausto en el altar; y cuando comenzó el holocausto, comenzó también el cántico del Señor, con las trompetas y los instrumentos de David, rey de Israel.
28
Toda la multitud adoraba, los cantores cantaban y los trompeteros tocaban las trompetas; todo esto duró hasta consumirse el holocausto.
29
Cuando esto terminó, se inclinaron el rey y todos los que con él estaban, y adoraron.
30
Entonces, el rey Ezequías y los príncipes dijeron a los levitas que alabaran al Señor con las palabras de David y de Asaf, el vidente; y ellos alabaron con gran alegría, se inclinaron y adoraron.
31
Luego Ezequías dijo: —Vosotros os habéis consagrado ahora al Señor; acercaos, pues, y presentad sacrificios y alabanzas en la casa del Señor. Y la multitud presentó sacrificios y alabanzas; y todos los generosos de corazón trajeron holocaustos.
32
El número de los holocaustos que trajo la congregación fue de setenta bueyes, cien carneros y doscientos corderos, todo para el holocausto del Señor.
33
Y las ofrendas fueron seiscientos bueyes y tres mil ovejas.
34
Pero como los sacerdotes eran pocos y no bastaban para desollar los holocaustos, sus hermanos los levitas les ayudaron, hasta que acabaron la obra, y hasta que los demás sacerdotes se santificaron, pues los levitas estaban más dispuestos a santificarse que los sacerdotes.
35
Así, pues, hubo abundancia de holocaustos, con la grasa de las ofrendas de paz y libaciones para cada holocausto. De este modo, se restableció el servicio de la casa del Señor.
36
Y se alegró Ezequías con todo el pueblo de que Dios hubiera preparado a la nación; porque la cosa fue hecha rápidamente.
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