bible
ra
🌐 Language
English
Español
Français
Deutsch
Português
Italiano
Nederlands
Русский
中文
日本語
한국어
العربية
Türkçe
Tiếng Việt
ไทย
Indonesia
All Languages
Home
/
Spanish
/
Spanish RV2020 (Reina Valera 2020)
/
Acts 22
Acts 22
Spanish RV2020 (Reina Valera 2020)
← Chapter 21
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 17
Chapter 18
Chapter 19
Chapter 20
Chapter 21
Chapter 22
Chapter 23
Chapter 24
Chapter 25
Chapter 26
Chapter 27
Chapter 28
Chapter 23 →
1
—Hermanos y padres, escuchad ahora mi defensa ante vosotros.
2
Al oír que les hablaba en lengua hebrea, guardaron más silencio. Él les dijo:
3
—Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad e instruido con esmero por Gamaliel en la ley de nuestros antepasados, celoso de Dios como hoy lo sois todos vosotros.
4
Yo perseguí este Camino hasta la muerte apresando y metiendo en la cárcel a hombres y mujeres.
5
De ello pueden dar testimonio el sumo sacerdote y todos los ancianos de quienes recibí cartas para los hermanos de Damasco, adonde fui para traer presos a Jerusalén a los que estuvieran allí con el fin de que fueran castigados.
6
Sucedió que haciendo ese camino y estando ya cerca de Damasco, como a mediodía, me envolvió de repente mucha luz del cielo.
7
Caí al suelo y oí una voz que me decía: «Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?».
8
Yo pregunté: «¿Quién eres, Señor?». Me respondió: «Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues».
9
Los que estaban conmigo vieron también la luz y se espantaron, pero no oyeron la voz del que hablaba conmigo.
10
Yo pregunté: «¿Qué haré, Señor?». Y el Señor me dijo: «Levántate y ve a Damasco. Allí te dirán todo lo que se ha decidido que hagas».
11
Como yo no veía a causa de aquella luz resplandeciente, quienes me acompañaban me llevaron de la mano a Damasco.
12
Estando en esa ciudad, un hombre llamado Ananías, cumplidor de la ley y que era muy apreciado por todos los judíos que vivían allí,
13
vino a mi encuentro y cuando estaba cerca me dijo: «Hermano Saulo, recibe la vista». En ese mismo momento recobré la vista y pude verle.
14
Él dijo: «El Dios de nuestros padres te ha escogido para que conozcas su voluntad y veas al Justo y oigas la voz de sus labios.
15
Porque vas a ser testigo suyo ante todo el mundo de lo que has visto y oído.
16
Ahora, pues, no pierdas tiempo, bautízate inmediatamente, e invoca su nombre, para que quedes limpio de tus pecados».
17
Volví a Jerusalén, y mientras estaba orando en el templo caí en éxtasis.
18
Vi al Señor, que me decía: «Date prisa. Sal rápidamente de Jerusalén, porque no aceptarán tu testimonio acerca de mí».
19
Yo dije: «Señor, ellos saben que yo encarcelaba y azotaba en las sinagogas a quienes creían en ti;
20
y cuando se derramaba la sangre de Esteban, tu testigo, yo mismo también estaba presente aprobando su muerte y cuidando la ropa de quienes le mataban».
21
Pero Dios me respondió: «Escapa, porque voy a enviarte lejos, a los que no son judíos».
22
Hasta este momento estuvieron escuchando, pero al oír esto comenzaron a gritar: —¡Quítalo del medio! ¡Gente así no merece vivir!
23
Y como no dejaban de vociferar, de agitar sus mantos y de arrojar polvo al aire,
24
el comandante mandó que le llevaran a la fortaleza y que allí le azotaran a ver si confesaba y de esa forma era posible averiguar la razón del griterío contra él.
25
Pero cuando le ataron con correas, Pablo dijo al centurión que estaba presente: —¿Tenéis derecho a azotar a un ciudadano romano sin haber sido condenado?
26
Cuando el centurión oyó esto, fue y dio aviso al comandante diciendo: —¿Y ahora qué vas a hacer? ¡Este hombre es ciudadano romano!
27
Vino el comandante y le dijo: —Dime, ¿eres ciudadano romano? Él respondió: —Sí.
28
Replicó el comandante: —A mí me costó una fortuna adquirir la ciudadanía. Entonces Pablo dijo: —Pues yo la tengo por nacimiento.
29
De inmediato, los que iban a interrogarle, se apartaron de él. Incluso el propio comandante tuvo miedo al saber que había mandado encadenar a un ciudadano romano.
30
Al día siguiente, queriendo saber con certeza la causa por la que le acusaban los judíos, le liberó de las cadenas y mandó venir a los principales sacerdotes y a todo el concilio. E hizo comparecer a Pablo ante todos ellos.
← Chapter 21
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 17
Chapter 18
Chapter 19
Chapter 20
Chapter 21
Chapter 22
Chapter 23
Chapter 24
Chapter 25
Chapter 26
Chapter 27
Chapter 28
Chapter 23 →
All chapters:
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28