Jeremiah 32

Spanish RVR 1995 (Biblia Reina Valera 1995)

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44Heredades comprarán por dinero; harán escrituras y las sellarán, y pondrán testigos en tierra de Benjamín, en los alrededores de Jerusalén, en las ciudades de Judá, en las ciudades de las montañas, en las ciudades de la Sefela y en las ciudades del Neguev, porque yo haré regresar a sus cautivos, dice Jehová.» Con Noé Cesión real (*) Establecido con el «justo» (6.9) Noe (sus descendientes y todo ser viviente sobre la tierra; con toda vida sujeta a la jurisdicción humana). Incondicional promesa divina de no destruir la vida en la tierra con alguna catástrofe natural; la señal del pacto sería un arcoiris en las nubes Con Abraham (I) Cesión (tierra) real (*) Establecido con el «justo» (v. 6) Abram (y sus descendientes; v. 16). A Abraham su fe le fue acreditada como justicia Reiteración de la promesa de darle la tierra Con Abraham (II) Pacto de vasallaje (**) Establecido con Abraham Promesa hecha a Abraham y sus descendientes, condicionada a que reconociera a Jehová como su Dios (vv. 4, 9) y se consagraran totalmente a él. La circuncisión fue la señal de ese pacto. Sinaítico Pacto de vasallaje (**) Establecido con el pueblo de Israel, en tanto que descendiente de Abraham, Isaac y Jacob, y en su calidad de pueblo redimido de la esclavitud en Egipto Promesa condicionada a que el pueblo de Israel reconociera a Jehová como su Dios, protector y garante de su destino. La condición de Israel como pueblo de Jehová, que vive bajo su Ley y sirve a sus propósitos en la historia Con Finees Cesión real (*) Establecido con el sacerdote Finees Promesa divina incondicional por la que se otorga a la familia de Finees el «sacerdocio perpetuo» (promesa implícita de proveer eternamente a Israel de un sacerdocio fiel) con David Cesión real (*) Establecido con el rey David tras expresar este su devoción a Dios como rey de Israel y su sumisión como vasallo ungido por el Señor. Promesa divina incondicional de establecer y mantener la dinastía davídica en el trono de Israel, de proveer a la nación para siempre de un rey como David y, a través de esa dinastía, hacer por Israel lo mismo que hizo por medio de David: traer la paz a la Tierra prometida () Nuevo pacto Cesión real (*) Promesa al Israel rebelde, en vísperas de ser expulsado de la Tierra prometida Promesa divina incondicional hecha al rebelde Israel, que consistía en el perdón de sus pecados y en escribir la ley divina «en sus corazones». Es un pacto de pura gracia Cesión de tierra o de algún otro beneficio que se hacía a un siervo fiel por la prestación de un servicio excepcional. La cesión era normalmente perpetua e incondicional, pero los descendientes del siervo solo se beneficiaban de ella si continuaban siendo leales y sirviendo como el padre. (Cf. 1~S 8.14 22.7 27.6 Est 8.1) Pacto que regulaba las relaciones entre un gran rey y uno de los monarcas que le estaban sujetos. El gran rey reclamaba derechos y soberanía absoluta, demandaba total lealtad y servicio (el rey vasallo debía «amar» a su soberano), y prometía la protección del reino y la dinastía vasallos, a condición de que esta última se mantuviera fiel y leal. El vasallo proclamaba su absoluta lealtad al rey soberano —y su disposición a servirlo en lo que este demandara— y prometía que únicamente se acogería a su protección. Los participantes se llamaban mutuamente «señor» y «siervo» o «padre» e «hijo». (Cf. Jos 9.6 8 Ez 17.13-18 Os 12.1) Un pacto entre iguales, que los unía en una mutua amistad o, al menos, en una relación de mutuo respeto en sus respectivas esferas de acción e intereses. Los participantes se llamaban entre sí «hermanos». Las promesas que se hacían en estos pactos iban acompañadas de maldiciones que se proclamaban en forma oral o ceremonial. Se pedía a los dioses que sirvieran de testigos de los pactos y que trajeran las maldiciones que anunciaban los votos pronunciados si estos eran violados
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