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Isaiah 40
Isaiah 40
Spanish RV2020 (Reina Valera 2020)
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1
¡Consolad, consolad a mi pueblo!, dice vuestro Dios.
2
Hablad al corazón de Jerusalén; decidle a voces que su tiempo se ha cumplido ya, que su pecado está perdonado, que ya ha recibido de manos del Señor el doble por todos sus pecados.
3
Voz de uno que clama en el desierto: «¡Preparad un camino al Señor; nivelad una calzada en la estepa a nuestro Dios!
4
¡Todo valle sea alzado y bájese todo monte y collado! ¡Que lo torcido se enderece y lo áspero se allane!
5
Entonces se manifestará la gloria del Señor y toda la humanidad la verá, porque la boca del Señor ha hablado».
6
Voz que decía: «¡Da voces!». Y yo respondí: «¿Qué tengo que decir a voces?». «Que toda carne es hierba y toda su gloria como la flor del campo.
7
La hierba se seca y la flor se marchita, porque el viento del Señor sopla en ella. ¡Ciertamente, como hierba es el pueblo!
8
La hierba se seca y se marchita la flor, mas la palabra de nuestro Dios permanece para siempre».
9
Súbete sobre un monte alto, mensajera de Sion; levanta con fuerza tu voz, mensajera de Jerusalén. ¡Levántala sin temor! Di a las ciudades de Judá: «¡Ved aquí a vuestro Dios!».
10
El Señor vendrá con poder, y su brazo dominará; su recompensa viene con él y su recompensa lo precede.
11
Como pastor apacentará su rebaño. En su brazo llevará los corderos, junto a su pecho los llevará; y pastoreará con ternura a las recién paridas.
12
¿Quién midió las aguas con el hueco de su mano y los cielos con su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra, y pesó los montes con balanza y con pesas los collados?
13
¿Quién examinó al espíritu del Señor o le aconsejó y enseño?
14
¿A quién pidió consejo para poder discernir? ¿Quién le enseñó el camino del juicio o le dio conocimiento, o le mostró la senda de la prudencia?
15
Las naciones son para él como la gota de agua que cae del cubo, y como polvo menudo en las balanzas le son estimadas. Las islas le son como polvo que se desvanece.
16
Ni el Líbano bastará para el fuego, ni todos sus animales para el sacrificio.
17
Ante él nada son todas las naciones; para él cuentan menos que nada, menos que lo que no es.
18
¿Con quién compararéis a Dios, a qué imagen lo asemejaréis?
19
El artífice prepara la imagen de talla, el platero le extiende el oro y le funde cadenas de plata.
20
El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se apolille; se busca un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva.
21
¿No sabéis? ¿No habéis oído? ¿No os lo han dicho desde el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra se fundó?
22
Él está sentado sobre el círculo de la tierra, cuyos habitantes son como langostas; él extiende los cielos como una cortina, los despliega como una tienda para morar.
23
Él convierte en nada a los poderosos, y a los que gobiernan la tierra hace como cosa vana.
24
Como si nunca hubieran sido plantados, como si nunca hubieran sido sembrados, como si nunca su tronco hubiera tenido raíz en la tierra; tan pronto como sopla en ellos, se secan, y el torbellino los lleva como hojarasca.
25
¿A qué, pues, me haréis semejante o me compararéis?, dice el Santo.
26
Levantad los ojos a lo alto y mirad quién creó estas cosas; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres y ninguna faltará. ¡Tal es la grandeza de su fuerza y el poder de su dominio!
27
¿Por qué dices, Jacob, y hablas tú, Israel: «Mi camino está escondido del Señor, mi Dios ignora mi derecho»?
28
¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es el Señor, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.
29
Él da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.
30
Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen;
31
mas los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.
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