bible
ra
🌐 Language
English
Español
Français
Deutsch
Português
Italiano
Nederlands
Русский
中文
日本語
한국어
العربية
Türkçe
Tiếng Việt
ไทย
Indonesia
All Languages
Home
/
Spanish
/
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
/
Mark 13
Mark 13
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
← Chapter 12
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 14 →
1
Y saliendo él del templo, le dijo uno de sus discípulos: Maestro, ¡mira qué piedras y qué edificios!
2
Y Jesús, contestando, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? No quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.
3
Y sentándose él en el monte de los Olivos, frente al templo, Pedro y Juan y Andrés le preguntaron a solas:
4
Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? Y ¿cuál es la señal de cuándo hayan de cumplirse todas estas cosas?
5
Y Jesús, respondiéndoles, empezó a decir: Mirad que nadie os engañe.
6
Porque muchos vendrán en mi nombre, diciendo: Yo soy; y engañarán a muchos.
7
Y cuando oigáis de guerras y de rumores de guerra, no os alarméis; porque es necesario que suceda; pero todavía no es el fin.
8
Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en varios lugares, y habrá hambres y alborotos; estas cosas son el principio de dolores.
9
Mirad por vosotros mismos; porque os entregarán a los concilios, y seréis azotados en las sinagogas, y ante gobernadores y de reyes compareceréis por causa mía, para testimonio a ellos.
10
Y en todas las naciones debe predicarse el evangelio primero.
11
Y cuando se os lleven para entregaros, no os preocupéis de antemano por lo que habéis de decir, ni lo penséis; sino lo que os sea dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.
12
Porque el hermano entregará a muerte al hermano, y padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.
13
Y seréis odiados de todos a causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, este será salvo.
14
Pero cuando veáis la abominación de la desolación, de que habló el profeta Daniel, que estará donde no debe estar—el que lee entienda—entonces los que estén en Judea, huyan a los montes.
15
Y el que esté en la azotea, no baje a la casa, ni entre para tomar algo de su casa.
16
Y el que esté en el campo no vuelva atrás para tomar su manto.
17
Pero ¡ay del las que estén encintas, y de las que críen, en aquellos días!
18
Orad, pues, que no suceda vuestra huida en invierno.
19
Porque aquellos días serán de tribulación, cual que no ha habido desde el principio de la creación que Dios creó hasta ahora, ni la habrá jamás.
20
Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, ninguna carne sería salva; pero que a causa de los escogidos, a quienes escogió, acortó aquellos días.
21
Entonces si alguien os dice: Mirad, aquí está el Mesías; o, He aquí, allí está; no lo creáis.
22
Porque se levantarán falsos mesías y falsos profetas, y darán señales y milagros, a fin de engañar, de ser posible, aún a los escogidos.
23
Pero vosotros mirad; he aquí, os lo he dicho todo antes.
24
Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor,
25
y las estrellas del cielo estarán cayéndose, y los poderes que están en los cielos serán sacudidos.
26
Y entonces verán al Hijo del Hombre, viniendo en las nubes con gran poder y gloria.
27
Y luego enviará a sus ángeles, y reunirá a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo de la tierra.
28
Y de la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama enternece y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.
29
Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca, a las puertas.
30
En verdad os digo que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas acontezcan.
31
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
32
Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni siquiera los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
33
Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo es el tiempo.
34
Es como un hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velara.
35
Velad, pues; porque no sabéis cuándo el señor de la casa viene, al anochecer o a medianoche, o en el canto del gallo, o a la mañana,
36
no sea que viniendo de repente os halle durmiendo.
37
Y lo que os digo, a todos lo digo: Velad.
← Chapter 12
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 14 →
All chapters:
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16