bible
ra
🌐 Language
English
Español
Français
Deutsch
Português
Italiano
Nederlands
Русский
中文
日本語
한국어
العربية
Türkçe
Tiếng Việt
ไทย
Indonesia
All Languages
Home
/
Spanish
/
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
/
Mark 5
Mark 5
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
← Chapter 4
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 6 →
1
Entonces vinieron al otro lado del mar, a la tierra de los gadarenos.
2
Y al saliendo él de la barca, al instante le salió al encuentro, de entre las tumbas, un hombre con un espíritu inmundo,
3
el cual tenía su morada entre los sepulcros; y ni siquiera con cadenas se le podía amarrar,
4
por cuanto muchas veces había sido amarrado con cadenas y grilletes, pero las cadenas habían sido hechas pedazos por él, y habían sido quebradas las cadenas; y nadie lo podía domar.
5
Y continuamente, noche y día, andaba en los montes y en las tumbas gritando y haciéndose daño con piedras.
6
Y viendo a Jesús desde lejos, corrió y se postró delante de él.
7
Y gritando a gran voz, dijo: ¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? ¡Te conjuro por Dios que no me atormentes!
8
Porque le decía: ¡Sal de este hombre, espíritu inmundo!
9
Y le preguntó: ¿Cuál es tu nombre? Y contestó, diciendo: Legión es mi nombre, porque somos muchos.
10
Y le rogaba mucho que no los enviara fuera de esa región.
11
Y estaba allí cerca del monte una gran manada cerdos paciendo.
12
Y todos los demonios le rogaron, diciendo: Envíanos a los cerdos, para que entremos en ellos.
13
Y se lo permitió Jesús de inmediato. Y saliendo los espíritus inmundos, entraron en los cerdos; y se arrojó la manada por el barranco al mar—pues eran como dos mil—y se ahogaron en el mar.
14
Y los que apacentaban los cerdos huyeron, y dieron aviso en la ciudad y en los campos. Y salieron para ver qué era lo que había sucedido.
15
Vinieron, pues, a Jesús, y vieron al endemoniado que había tenido una legión, sentado y vestido y en su cabal juicio; y tuvieron miedo.
16
Y los que lo vieron les contaron cómo le había ido al que había tenido el demonio, y lo de los cerdos.
17
Y comenzaron a rogarle que se fuera de su región.
18
Y entrando él en la barca, el que había estado poseído del demonio le rogaba que le dejara estar con él.
19
Pero Jesús no le dejó, sino que le dijo: Ve a tu casa, a los tuyos, y cuéntales cuán grandes cosas el Señor te ha hecho, y cómo tuvo misericordia de ti.
20
Y yéndose, empezó a predicar en Decápolis cuán grandes cosas Jesús había hecho con él; y todos se admiraban.
21
Y pasando Jesús otra vez en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud, y él estaba junto al mar.
22
Y he aquí, vino uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y viéndole, se postró a sus pies.
23
Y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está a punto de morir; que vengas y le impongas las manos, para que sea sana, y vivirá.
24
Y se fue con él; y le seguía gran multitud, y le apretaban.
25
Y una mujer que padecía flujo de sangre por ya doce años,
26
la cual había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, sino que le iba peor,
27
habiendo oído hablar de Jesús, acercándose en la multitud por detrás, tocó su manto.
28
Porque decía: Si tan solo toco su manto, seré sana.
29
Y al instante se secó el flujo de su sangre, y sintió en su cuerpo que había quedado sanada de su azote.
30
E inmediatamente Jesús sintió en sí que poder había salido de él, y volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién me tocó el manto?
31
Y sus discípulos le decían: Ves que la multitud te apremia, y dices: ¿Quién me tocó?
32
Y él miraba alrededor para ver a la que había hecho esto.
33
Y la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad.
34
Y él le dijo: Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz, y sé sana de tu azote.
35
Mientras él aún hablaba, vinieron unos de la casa del jefe de la sinagoga, diciendo: Tu hija murió; ¿para qué molestas más al Maestro?
36
Pero Jesús, de pronto, oyendo la palabra que fue dicha, dijo al jefe de la sinagoga: No temas, solo cree.
37
Y no permitió a nadie acompañarle, sino a Pedro, y Jacobo, y Juan hermano de Jacobo.
38
Y vino a la casa del jefe de la sinagoga, y vio un alboroto, a los que lloraban y lamentaban mucho.
39
Y entrando, les dijo: ¿Por qué estáis alarmados y llorando? La niña no ha muerto, sino que duerme.
40
Y se burlaban de él. Pero él, sacando a todos, se llevó al padre y la madre de la niña y a los que estaban con él, y entró adonde estaba la niña acostada.
41
Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita, cumi; lo cual es, siendo traducido, Muchacha, te digo, levántate.
42
Y al instante se levantó la niña y andaba, pues tenía doce años. Y se quedaron grandemente admirados.
43
Y les dio órdenes estrictas que nadie lo supiera; y dijo que se le diera de comer.
← Chapter 4
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 6 →
All chapters:
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16