bible
ra
🌐 Language
English
Español
Français
Deutsch
Português
Italiano
Nederlands
Русский
中文
日本語
한국어
العربية
Türkçe
Tiếng Việt
ไทย
Indonesia
All Languages
Home
/
Spanish
/
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
/
Mark 4
Mark 4
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
← Chapter 3
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 5 →
1
Y otra vez comenzó a enseñar junto al mar. Entonces se reunió con él una gran multitud, tanto que entró en una barca y se sentó en ella en el mar; y toda la gente estaba en tierra junto al mar.
2
Y les enseñaba muchas cosas en parábolas, y les decía en su enseñanza:
3
Oíd: He aquí, un sembrador salió a sembrar.
4
Y aconteció que al sembrar, uno cayó junto al camino, y vinieron las aves y se lo comieron.
5
Y otra parte cayó en el pedregal, donde no tenía mucha tierra; e inmediatamente brotó, por no tener profundidad de tierra.
6
Pero saliendo el sol, se secó, y por no tener raíz, se secó.
7
Y otra parte cayó en los espinos; y crecieron los espinos, y la ahogaron, y no dio fruto.
8
Y otra parte cayó en buena tierra; y dio fruto, brotando y creciendo, y produjo de a treinta, y de a sesenta y de a cien.
9
Y decía: El que tiene oídos para oír, que oiga.
10
Y cuando se quedó solo, los que estaban alrededor de él con los doce le preguntaron sobre la parábola.
11
Y les decía: A vosotros os ha sido dado saber el misterio del reino de Dios; pero a aquellos que están fuera, todo viene por parábolas;
12
para que Viendo vean, y no perciban; Y oyendo oigan, y no entiendan; Para que no se conviertan Y les sean perdonados los pecados.
13
Y les dijo: ¿No entendéis esta parábola? ¿Y cómo entenderéis todas las parábolas?
14
El sembrador siembra la palabra.
15
Y estos son los de junto al camino, donde se siembra la palabra, y cuando oyen, al instante viene Satanás y quita la palabra que fue sembrada en sus corazones.
16
Y estos son asimismo los que son sembrados en el pedregal, los cuales, cuando oyen la palabras, en seguida la reciben con gozo.
17
Y no tienen raíz en sí, sino que son pasajeros; luego viene tribulación o persecución a causa de la palabra, e inmediatamente se escandalizan.
18
Y estos son los que fueron sembrados entre los espinos, los que oyen la palabra.
19
Y las preocupaciones de este mundo, y el engaño de las riquezas, y los deseos de las demás cosas entran y ahogan la palabra, y se hace infructífera.
20
Y estos son los que sembrados en buena tierra, oyen la palabra, y la reciben, y dan fruto de a treinta, y de a sesenta, y de a cien.
21
Y les decía: ¿Acaso se trae una lámpara para ponerla debajo de un almud o debajo de una cama? ¿No es para ponerla en un candelero?
22
Porque no hay nada oculto que no haya de ser revelado; ni escondido, que no haya de salir a la luz.
23
Si alguien tiene oídos para oír, oiga.
24
Y les decía: Mirad los que oís. Con la medida con que medís, os será medido, y aún se añadirá a vosotros los que oís.
25
Porque al que tiene, se le dará; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado.
26
Y decía: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra;
27
y se duerme y se levanta de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.
28
Porque por sí misma la tierra lleva fruto, primero hierba, luego espiga, luego grano lleno en la espiga.
29
Y cuando está maduro el fruto, al instante se mete la hoz, porque ha llegado la cosecha.
30
Y decía: ¿A qué haremos semejante el reino de Dios, o con qué parábola hemos de compararlo?
31
Es como el grano de mostaza, que cuando se siembra en la tierra, es la más pequeña de todas las semillas que hay en la tierra.
32
Y cuando se siembra, crece, y se hace la más grande de todas las verduras, y hace ramas grandes, de manera que las aves pueden vivir debajo de su sombra.
33
Y con muchas parábolas como estas les hablaba la palabra, según lo que podían oír.
34
Y sin parábola no les hablaba; pero en privado a sus discípulos les explicaba todo.
35
Y les dijo en aquel día, al atardecer: Pasemos al otro lado.
36
Y despidiendo a la multitud, le recibieron como estaba, en la barca. Y también había otras barcas con él.
37
Y se levantó una gran tempestad de viento, y las olas golpeaban contra la barca, de modo que ya se llenaba.
38
Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cojín. Y le despertaron, y le dijeron:¡Maestro! ¿No te importa que perecemos?
39
Y despertando, reprendió al viento, y le dijo al mar: ¡Estate quieto! ¡Calla! Y cesó el viento. Y hubo gran calma.
40
Y les dijo: ¿Por qué sois tan miedosos? ¿Cómo es que no tenéis fe?
41
Y tuvieron mucho miedo, y se decían unos a otros: ¿Quién será este, que aún el viento y el mar le obedecen?
← Chapter 3
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 5 →
All chapters:
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16