bible
ra
🌐 Language
English
Español
Français
Deutsch
Português
Italiano
Nederlands
Русский
中文
日本語
한국어
العربية
Türkçe
Tiếng Việt
ไทย
Indonesia
All Languages
Home
/
Spanish
/
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
/
Acts 10
Acts 10
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
← Chapter 9
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 17
Chapter 18
Chapter 19
Chapter 20
Chapter 21
Chapter 22
Chapter 23
Chapter 24
Chapter 25
Chapter 26
Chapter 27
Chapter 28
Chapter 11 →
1
Y había un hombre en Cesarea llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la Italiana,
2
piadoso y temeroso de Dios, con toda su casa, que daba muchas limosnas al pueblo y oraba a Dios constantemente.
3
Vio en visión claramente, como a la hora novena del día, a un ángel de Dios que entraba hacia él, y le dijo: Cornelio.
4
Y él, fijando los ojos en él y aterrorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido como un memorial delante de Dios.
5
Y ahora envía hombres a Jope, y manda traer a Simón, que tiene por sobrenombre Pedro.
6
Este está hospedado en casa de un tal Simón, curtidor, que tiene su casa junto al mar.
7
Y cuando se fue el ángel que le hablaba a Cornelio, llamando a dos de sus criados, y a un soldado piadoso de los que eran sus siervos de confianza,
8
y después de explicarles todo, los envió a Jope.
9
Y al día siguiente, yendo ellos de camino y acercándose a la ciudad, subió Pedro a la azotea para orar, cerca de la hora sexta.
10
Y tuvo hambre, y quería comer; pero mientras preparaban la comida, le sobrevino un éxtasis.
11
Y vio el cielo abierto y que descendía hacia él un objeto como un gran lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra;
12
en el cual había toda clase de cuadrúpedos terrestres, y fieras y reptiles y aves del cielo.
13
Y le vino una voz: Levántate, Pedro, mata y come.
14
Pero Pedro dijo: ¡De ninguna manera, Señor! Porque jamás he comido nada común o inmundo.
15
Y volvió a él la voz nuevamente por segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común.
16
Y esto sucedió tres veces; y el objeto volvió a ser recogido al cielo.
17
Y mientras se preguntaba Pedro dentro de sí qué significaría la visión que había visto, he aquí los hombres que habían sido enviados por Cornelio, habiendo preguntado por la casa de Simón, llegaron a la puerta.
18
Y llamando, preguntaron si Simón, que tenía por sobrenombre Pedro, se hospedaba allí.
19
Y mientras Pedro meditaba sobre la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, unos hombres te buscan.
20
Levántate, pues, y baja, y vete con ellos sin vacilar; porque yo los he enviado.
21
Y bajando Pedro a los hombres, dijo: He aquí, yo soy el que buscáis. ¿Cuál es la causa por la que habéis venido?
22
Y ellos dijeron: Cornelio, un centurión, hombre justo y temeroso de Dios, y de buen testimonio en toda la nación de los judíos, fue instruido por un ángel santo, para hacerte venir a su casa, y oír de ti palabras.
23
Entonces los invitó a entrar, y los hospedó. Y al día siguiente Pedro salió con ellos, y algunos de los hermanos de Jope lo acompañaron.
24
Y al día siguiente entraron en Cesarea. Y Cornelio estaba esperándolos, habiendo invitado a sus parientes y a sus amigos más íntimos.
25
Y al entrar Pedro, salió Cornelio a recibirlo; y postrándose a sus pies, lo adoró.
26
Pero Pedro lo levantó, diciendo: Levántate; yo también soy hombre.
27
Y hablando con él, entró, y halló mucha gente reunida.
28
Entonces les dijo: Vosotros sabéis cuán abominable es a un hombre judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero Dios me ha mostrado que a ningún hombre llame común o inmundo.
29
Por eso, al ser llamado, vine sin objetar. Así que pregunto: ¿Por qué causa me habéis hecho venir?
30
Y Cornelio dijo: Hace cuatro días que a esta hora estaba yo ayunando, y a la hora novena yo oraba en mi casa y he aquí un varón se puso delante de mí en vestidura resplandeciente,
31
y dijo: Cornelio, tu oración ha sido oída, y tus limosnas han sido recordadas delante de Dios.
32
Envía, pues, a Jope, y haz venir a Simón, que tiene por sobrenombre Pedro. Este está hospedado en casa de Simón, curtidor, junto al mar; el cual, cuando venga, te hablará.
33
Así que inmediatamente envié por ti; y tú hiciste bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado.
34
Y Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad entiendo que Dios no hace acepción de personas;
35
sino que en cada nación, el que le teme y obra justicia, le es acepto.
36
La palabra que envió a los hijos de Israel, predicando la paz por Jesús Mesías—este es Señor de todos—
37
esa palabra vosotros la sabéis, la cual fue proclamada por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan;
38
cómo Dios ungió a Jesús de Nazaret con el Espíritu Santo y con poder, el cual anduvo haciendo el bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.
39
Y nosotros somos testigos de todas las cosas que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén; al cual mataron, colgándole en un madero.
40
A él Dios le resucitó al tercer día, y le manifestó abiertamente,
41
no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios antes había escogido, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos.
42
Y nos mandó a predicar al pueblo, y a testificar que él es el que Dios ha designado como Juez de vivos y muertos.
43
De él testifican todos los profetas, que todo el que cree en él recibirá perdón de pecados por su nombre.
44
Mientras todavía hablaba Pedro estas palabras, cayó el Espíritu Santo sobre todos los que oían la palabra.
45
Y se admiraron los creyentes de la circuncisión, que habían venido con Pedro, de que también sobre los gentiles se derramara el don del Espíritu Santo.
46
Porque les oían hablar en lenguas y glorificar a Dios. Entonces contestó Pedro:
47
¿Acaso puede alguien impedir el agua, para que no sean bautizados estos que recibieron al Espíritu Santo, así como nosotros?
48
Y mandó que fueran bautizados en el nombre del Señor. Entonces le pidieron que se quedara por algunos días.
← Chapter 9
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 17
Chapter 18
Chapter 19
Chapter 20
Chapter 21
Chapter 22
Chapter 23
Chapter 24
Chapter 25
Chapter 26
Chapter 27
Chapter 28
Chapter 11 →
All chapters:
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28