bible
ra
🌐 Language
English
Español
Français
Deutsch
Português
Italiano
Nederlands
Русский
中文
日本語
한국어
العربية
Türkçe
Tiếng Việt
ไทย
Indonesia
All Languages
Home
/
Spanish
/
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
/
Luke 1
Luke 1
Spanish NTBIZ (Segun el Texto Bizantino 2005)
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 17
Chapter 18
Chapter 19
Chapter 20
Chapter 21
Chapter 22
Chapter 23
Chapter 24
Chapter 2 →
1
Ya que muchos han intentado recopilar la historia de las cosas que han sucedido entre nosotros,
2
tal como nos lo enseñaron los que desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra,
3
me pareció también a mí, después de haber investigado con cuidado todas las cosas desde su origen, escribírtelas ordenadamente, excelentísimo Teófilo,
4
para que sepas la verdad exacta acerca de las cosas que te han enseñado.
5
Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; y su esposa era de las hijas de Aarón, y se llamaba Elisabet.
6
Y ambos eran justos delante de Dios, andando irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.
7
Y no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran ya de edad avanzada.
8
Y sucedió que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios en el orden de su clase,
9
conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó en suerte ofrecer el incienso, entrando en el santuario del Señor.
10
Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.
11
Y se le apareció un ángel del Señor, puesto en pie a la derecha del altar del incienso.
12
Y Zacarías se asustó al verlo, y temor cayó sobre él.
13
Y el ángel le dijo: No temas, Zacarías; porque tu oración ha sido oída, y tu esposa Elisabet te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Juan.
14
Y tendrás gozo y alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento.
15
Porque será grande delante del Señor, y no beberá vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo aún desde el vientre de su madre.
16
Y a muchos de los hijos de Israel hará volver al Señor Dios de ellos.
17
Y él irá delante de él en el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y a los desobedientes a la sabiduría de los justos, a fin de preparar un pueblo dispuesto para el Señor.
18
Y dijo Zacarías al ángel: ¿Cómo he de saber esto? Porque yo soy viejo, y mi mujer ya está entrada en la ancianidad.
19
Y contestando el ángel, le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado para hablarte y darte esta buena noticia.
20
Y he aquí estarás mudo y no podrás hablar, hasta el día en que esto se haga, por cuanto no creíste mis palabras, las cuales se cumplirán a su tiempo.
21
Y el pueblo estaba esperando a Zacarías, y se extrañaba de que él se demorase en el santuario.
22
Pero al salir no podía hablarles; y comprendieron que había visto una visión en el santuario; pues les hablaba por señas, y permanecía mudo.
23
Y sucedió que cuando se cumplieron los días de su ministerio, se fue a su casa.
24
Y después de aquellos días Elisabet su esposa concibió, y se recluyó por cinco meses, diciendo:
25
Así me ha hecho el Señor en los días en que se dignó quitar mi afrenta entre los hombres.
26
Y al sexto mes el ángel de Dios fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
27
a una virgen comprometida para casarse con un varón que se llamaba José, de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.
28
Y entrando el ángel en donde ella estaba, dijo: ¡Te saludo, muy favorecida! El Señor está contigo, bendita tú entre las mujeres.
29
Y ella, cuando le vio, se turbó por sus palabras, y se preguntaba qué salutación sería esta.
30
Y el ángel le dijo: No temas, María; porque has hallado gracia delante de Dios.
31
Y he aquí, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús.
32
Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre.
33
Y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.
34
Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? Pues no conozco varón.
35
Y contestando el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios.
36
Y he aquí, Elisabet tu pariente, ella también ha concebido hijo en su vejez; y este es el mes sexto para ella, la que llamaban estéril.
37
Porque ninguna cosa será imposible para Dios.
38
Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo según tu palabra. Y el ángel se fue de ella.
39
En esos días levantándose María, se fue de prisa a la sierra, a una ciudad de Judá;
40
y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Elisabet.
41
Sucedió, pues, que cuando oyó Elisabet la salutación de María, saltó la criatura en su vientre; y Elisabet fue llena del Espíritu Santo.
42
Y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre.
43
¿Y de dónde se me concede esto, que la madre de mi Señor venga a mí?
44
Porque he aquí, cuando llegó a mis oídos la voz de tu salutación, saltó la criatura de alegría en mi vientre.
45
Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que fue dicho de parte del Señor.
46
Y dijo María: Engrandece mi alma al Señor,
47
Y se regocijó mi espíritu en Dios mi Salvador.
48
Pues ha mirado la bajeza de su sierva. Porque he aquí, desde ahora me tendrán por bienaventurada todas las generaciones.
49
Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso, Y santo es su nombre.
50
Y su misericordia es de generación en generación Para con los que le temen.
51
Hizo proezas con su brazo, Esparció a los soberbios en el pensamiento de su corazón.
52
Derribó de los tronos a los potentados, Y exaltó a los humildes.
53
A los hambrientos sació de bienes, Y a los ricos los despidió vacíos.
54
Ayudó a Israel su siervo Acordándose de la misericordia,
55
Tal como habló a nuestros padres, A Abraham, y a su descendencia para siempre.
56
Y se quedó María con ella como tres meses, y volvió a su casa.
57
Entonces se cumplió para Elisabet el tiempo cuando debía dar a luz, y dio a luz un hijo.
58
Y oyeron sus vecinos y los parientes que el Señor había engrandecido su misericordia para con ella, y se regocijaron con ella.
59
Sucedió, pues, que al octavo día vinieron para circuncidar al niño; y le llamaban por el nombre de su padre, Zacarías.
60
Respondiendo, pues, su madre, dijo: No, sino que se llamará Juan.
61
Y le dijeron: No hay nadie en tu familia que se llame con ese nombre.
62
Y le preguntaban a su padre cómo quería llamarle.
63
Entonces pidiendo una tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y se maravillaron todos.
64
E inmediatamente fue abierta su boca y se le soltó la lengua, y hablaba, alabando a Dios.
65
Y vino temor sobre todos los que vivían a su derredor; y en toda la sierra de Judea se comentaba de todas estas cosas.
66
Y todos los que las oían las guardaban en su corazón, diciendo: ¿Quién, pues, será este niño? Y la mano del Señor estaba con él.
67
Y Zacarías, su padre, fue lleno del Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:
68
Bendito sea el Señor Dios de Israel, Porque ha visitado y redimido a su pueblo,
69
Y nos levantó un cuerno de salvación En la casa de David su siervo—
70
Según habló por boca de sus santos profetas que fueron desde tiempos antiguos—
71
Salvación de nuestros enemigos, y de la mano de todos los que nos odian;
72
Para hacer misericordia con nuestros padres, Y acordarse de su santo pacto,
73
Del juramento que hizo a Abraham nuestro padre, Que nos habría de conceder que,
74
Librados de la mano de nuestros enemigos, Le sirvamos sin temor
75
En santidad y justicia delante de él todos los días de nuestra vida.
76
Y tú, niño, profeta del Altísimo serás llamado; Porque irás delante de la faz del Señor para preparar sus caminos;
77
Para dar conocimiento de salvación a su pueblo Por el perdón de sus pecados,
78
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, Con que nos visitó un amanecer del sol desde lo alto,
79
Para dar luz a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; Para encaminar nuestros pies por camino de paz.
80
Y el niño crecía y se fortalecía en espíritu, y estuvo en los lugares desiertos hasta el día de su aparición ante Israel.
Jump to:
Chapter 1
Chapter 2
Chapter 3
Chapter 4
Chapter 5
Chapter 6
Chapter 7
Chapter 8
Chapter 9
Chapter 10
Chapter 11
Chapter 12
Chapter 13
Chapter 14
Chapter 15
Chapter 16
Chapter 17
Chapter 18
Chapter 19
Chapter 20
Chapter 21
Chapter 22
Chapter 23
Chapter 24
Chapter 2 →
All chapters:
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24